Diseño de sitios web: todo lo que deberías tener en cuenta antes de crear una web

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Si buscas información sobre diseño de sitios web, probablemente estés en uno de estos dos momentos.

O estás pensando en hacer una web nueva porque la que tienes ya no representa a tu empresa, o llevas un tiempo dándole vueltas a por qué tu página recibe visitas pero apenas genera contactos.

Y es normal que lo primero en lo que pienses sea en el diseño.

Al final, una web es la carta de presentación de cualquier negocio. Es donde un posible cliente se hace una primera idea de quién eres, qué haces y si merece la pena seguir navegando o volver a Google para buscar otra alternativa.

Pero aquí suele aparecer una confusión bastante habitual.

Muchas personas entienden el diseño web como la parte estética del proyecto: los colores, las tipografías, las fotografías o las animaciones. Evidentemente todo eso influye, pero representa solo una parte del trabajo.

Un buen diseño también consiste en organizar la información de forma lógica, conseguir que cualquier persona encuentre lo que busca sin esfuerzo y hacer que la web acompañe al usuario hasta el objetivo que nos interesa, ya sea pedir un presupuesto, comprar un producto o ponerse en contacto con la empresa.

De hecho, algunas de las mejores webs que hemos desarrollado en Mano de Mono no son necesariamente las más llamativas. Son las que mejor funcionan y normalmente funcionan porque antes de empezar a diseñar hemos dedicado mucho tiempo a entender el negocio que había detrás.

El diseño web empieza mucho antes de abrir Figma o WordPress

Cuando un cliente llega al estudio, casi nunca empezamos hablando del diseño. Las primeras conversaciones suelen ir por otro camino. Queremos entender cómo trabaja la empresa, qué servicios quiere potenciar, qué tipo de cliente busca y qué papel va a tener la web dentro de su estrategia de marketing.

Si todas las webs fueran iguales, bastaría con instalar una plantilla y cambiar el logotipo. Pero la realidad es bastante distinta y cada proyecto tiene unas necesidades diferentes y eso hace que las decisiones de diseño también cambien.

Por ejemplo, en algunos proyectos el objetivo principal será generar formularios de contacto. En otros será vender directamente desde la tienda online. Y en otros, simplemente transmitir confianza para que el usuario termine llamando por teléfono.

El diseño tiene que responder a ese objetivo. Si no lo hace, por muy bonita que sea la web, estará fallando.

¿Qué hace que un diseño web funcione de verdad?

Cuando alguien dice que una web «funciona», normalmente piensa en que recibe visitas o genera contactos. Pero para llegar a ese punto tienen que pasar muchas cosas antes.

El usuario tiene que entender rápidamente dónde está, encontrar lo que busca sin esfuerzo y sentir que está navegando por una página profesional y fiable.

Eso no depende únicamente de que el diseño sea bonito, sino que depende de cómo está planteada toda la experiencia.

diseño de sitio web en el estudio de diseño en Zaragoza Mano de mono

La información tiene que estar donde el usuario espera encontrarla

Parece algo evidente, pero ocurre más veces de las que imaginas.

Empresas que esconden sus servicios detrás de nombres creativos, formularios de contacto imposibles de encontrar o páginas donde necesitas hacer varios clics para descubrir algo tan básico como qué hace esa empresa.

Cada segundo que obligas al usuario a pensar es una oportunidad para que abandone la web. Por eso siempre intentamos que la navegación sea lo más natural posible. Si alguien entra buscando un servicio concreto, debería llegar a esa información en muy pocos clics.

No hace falta sorprender constantemente. Hace falta ponérselo fácil. 😉

El diseño tiene que adaptarse al contenido, no al revés

Otro error bastante habitual es empezar el proyecto eligiendo una plantilla y después intentar encajar el contenido dentro de ella.

Nosotros trabajamos justo al contrario. Primero definimos qué información necesita la web y después diseñamos la estructura que mejor la explica.

Eso evita tener páginas llenas de bloques que no aportan nada o secciones creadas únicamente porque «venían en la plantilla». Como te hemos dicho ya, cada negocio tiene una forma distinta de comunicar y la web debería reflejarlo.

La velocidad también forma parte del diseño

Cuando hablamos de diseño web casi siempre pensamos en la parte visual, pero hay decisiones técnicas que influyen directamente en la experiencia del usuario.

Una página que tarda demasiado en cargar genera frustración antes incluso de que el visitante empiece a leer.

Por eso prestamos mucha atención a aspectos como la optimización de imágenes, la carga de recursos, el código que utilizamos o el rendimiento general de la web. No sirve de mucho crear una página espectacular si después tarda cinco segundos en mostrarse.

Así que hoy en día la velocidad ya no es un «extra». Es uno de los pilares de cualquier web que quiera posicionar bien. Si este tema te interesa, hace poco publicamos una guía completa sobre Core Web Vitals, donde explicamos qué mide realmente Google y qué puedes hacer para mejorar el rendimiento de tu web.

👉🏻 Si no estás seguro de si tu tiempo de carga te está haciendo perder clientes (y posiciones en Google), no te preocupes. Cuéntanos tu proyecto y le hacemos un diagnóstico a tu web para ver qué ocurre realmente.

Errores que seguimos viendo en muchas páginas web

Después de trabajar en proyectos de sectores muy diferentes, hay algunos fallos que se repiten con bastante frecuencia.

Intentar explicar todo en la página de inicio

La home no tiene que responder absolutamente a todas las preguntas. Su función es presentar la empresa, orientar al usuario y ayudarle a encontrar la información que necesita.

Cuando intentamos meter todos los servicios, toda la historia de la empresa, todos los proyectos, todas las noticias y todos los testimonios en una sola página, el resultado suele ser justo el contrario: el usuario se pierde.

Pensar solo en el ordenador

La mayoría de las visitas llegan desde el móvil. Y, sin embargo, todavía hay muchas webs que parecen diseñadas únicamente para pantallas grandes.

Botones demasiado pequeños, textos difíciles de leer o menús complicados terminan afectando tanto a la experiencia del usuario como al posicionamiento en Google.

Por eso todos nuestros proyectos se diseñan pensando primero en cómo se van a utilizar realmente.

Olvidarse del SEO hasta el final

Lo comentábamos antes, pero merece la pena insistir. Cuando una web ya está terminada, cambiar su estructura suele ser mucho más complicado.

Si desde el principio sabemos qué servicios queremos posicionar, qué búsquedas hacen nuestros clientes y cómo vamos a organizar la información, todo el proyecto avanza con mucha más coherencia.

El SEO no debería ser un añadido sino que debería formar parte del diseño desde el primer día.

Así trabajamos el diseño web en Mano de Mono

Cada estudio tiene su forma de trabajar. Nosotros llevamos años afinando un proceso que nos permite diseñar páginas completamente diferentes entre sí, pero con algo en común: todas responden a una necesidad concreta del negocio.

  1. Lo primero es entender el proyecto.
  2. Hablamos con el cliente, conocemos su forma de trabajar y analizamos a quién quiere dirigirse. Solo así podemos decidir qué tipo de estructura necesita la web.
  3. Después organizamos toda la información.
  4. Definimos las páginas, el recorrido que seguirá el usuario y cómo se conectará cada sección con el resto del sitio.
  5. Cuando esa base está clara empezamos a trabajar el diseño visual.
  6. Buscamos una imagen coherente con la marca, cuidamos la experiencia de usuario y desarrollamos una interfaz que resulte cómoda de utilizar desde cualquier dispositivo.
  7. A partir de ahí llega el desarrollo web, la optimización técnica, la configuración del SEO base y todas las pruebas necesarias antes de publicar.
  8. Y cuando la web está online, empieza otra parte igual de importante: analizar cómo se comportan los usuarios y seguir mejorándola.

Diseñar una web no consiste en seguir tendencias

Cada cierto tiempo aparecen nuevas modas, animaciones más complejas, interfaces completamente diferentes, nuevos estilos visuales… Algunas llegan para quedarse y otras desaparecen pocos meses después.

Lo importante no es seguir todas esas tendencias. Lo importante es construir una web que siga funcionando dentro de tres o cuatro años.

Que sea fácil de mantener, que permita seguir creciendo y que pueda adaptarse a las necesidades del negocio sin tener que empezar desde cero. Eso, al final, también forma parte de un buen diseño.

¿Estás pensando en diseñar una nueva web?

Si has llegado hasta aquí probablemente estés valorando crear una página nueva o mejorar la que ya tienes.

Nuestro consejo es que no empieces preguntándote cómo quieres que sea visualmente. Empieza preguntándote qué esperas conseguir con ella. Cuando el objetivo está claro, el diseño, el desarrollo, el SEO y el contenido empiezan a trabajar en la misma dirección.

Y ahí es donde una web deja de ser un escaparate para convertirse en una herramienta que realmente ayuda al negocio a crecer.

En Mano de Mono diseñamos y desarrollamos páginas web completamente personalizadas, preparadas para posicionarse en Google, ofrecer una buena experiencia de usuario y acompañar el crecimiento de cada proyecto.

Si estás pensando en dar ese paso, cuéntanos tu proyecto. Estaremos encantados de ayudarte a encontrar la solución que mejor encaje con tu negocio.

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